El voluntariado San Juan de Dios se centra preferentemente en la atención a las personas sin hogar que se encuentran en las situaciones más deterioradas. Son los que se hacen más visibles en las calles de nuestra ciudad: personas sucias y mal vestidas que arrastran bolsas y cartones y que muchas veces hablan solas o están en la embriaguez. Pero es necesario entender que cuando hablamos de personas en situación de sin techo, nos estamos refiriendo a un colectivo muy amplio y heterogéneo.
La FEANTSA , Federación Europea de Asociaciones que Trabajan con Personas Sin Hogar, define una persona sin hogar como toda aquella que no puede acceder o conservar un alojamiento adecuado, adaptado a la situación personal, permanente y que proporcione un marco estable de convivencia, ya sea para tener dificultades personales o sociales por llevar una vida autónoma (Avramov 1995). Feantsa insiste en que la categoría de los “sin hogar” no se refiere sólo a las personas que viven literalmente en la calle, sino que abarca un abanico más amplio de situaciones.
Encontrarse en una situación de sin techo puede afectar:
- A cualquier edad (jóvenes y grandes)
- A cualquier estado civil (soltero, separado, viudo, casado)
- A cualquier estado de salud (enfermedad física, mental, depresión, buena salud)
- A cualquier sexo
- A cualquier estado laboral (trabajo estable, paro, invalidez)
- A cualquier nivel cultural (con carrera universitaria, con poca formación)
La experiencia nos demuestra que todo el mundo puede verse implicado en una situación de sin hogar, sin embargo siempre lo vemos como una circunstancia externa que nunca nos afectará.
Perfil tradicional de una persona de sin techo:
- hombre
- edad adulta y avanzada
- soltero
- con problemas de alcoholismo
- de origen social desfavorable y de bajo nivel formativo y educativo
Nuevos perfiles de las personas sin techo:
- Hombres adultos separados o divorciados
- Hombres jóvenes con problemas familiares
- Hombres y mujeres jóvenes y adultos drogaditos o ex drogadictos
- Mujeres jóvenes y adultas que han sufrido maltratos, separaciones o divorcios.
- de mayor nivel educativo y cultural
- Enfermos mentales
- Inmigrantes
Unos datos:
En diciembre de 2005 el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó un estudio sobre la realidad de las personas sin hogar en España. Algunos datos significantes son:
- El 30% de las personas sin hogar son abstemias y nunca han consumido drogas
- El 11% tienen trabajo antes de resultar un sin hogar
- Casi la mitad de la población tiene hijos (46%), aunque sólo una décima parte vive con ellos.
- El 37,5% lleva más de tres años sin alojamiento propio.
- La mitad de la población sin hogar busca trabajo.
- Sólo el 14,2% practica la mendicidad.